Trenton tomate pie {una tarta... ¿o una pizza?}

martes, 20 de septiembre de 2016



¿Sabias que existe una pizza que no es una pizza?

Hace mucho tiempo, allá por los primeros años del siglo xx, unos Napolitanos decidieron hornear pan con tan solo unas rodajas de tomate para darle un poco de gracia y sabor y lo que fue una simple idea para matar el hambre, viajó de su mano a Trenton, la capital de New Jersey, en los EE. UU. Así comenzó la historia de la "tomato pie", una especie de pizza que fue llamada así porque la masa se hornea a una temperatura altísima, lo que hace que la base sea extremadamente crujiente. Los ingredientes de su cobertura son tan solo tomates en conserva y mozzarella, algo que según sus creadores ayuda a que se aprecie mejor el sabor del tomate, que se reparte en pequeños "pegotes" sobre el queso.

Por lo que he investigado, en un principio el nombre llevaba a confusión, ya que los consumidores pensaban que era una tarta dulce similar a la famosa "apple pie", esto unido a que en aquellos años los locales se anunciaban con neones de colores llamativos e imposibles ;) y estos resultaban caros (ya se sabe, a más letras, mas metros de neón), hizo que en algunos locales donde la servían pasasen a llamarla pizza. La verdad es que es una historia bonita y sinceramente, desde mi humilde conocimiento la "Trenton tomate pie" es más una pizza que una tarta, pero si hay una cosa segura es que es deliciosa y particular... Además de que no me negareis que es bonito ser una pizza que es una tarta, o una tarta que es pizza. Algo delicioso, con personalidad y sin acabar de definir ;)

Ahora os toca a vosotros hacerla y decidir... ¿tarta de tomate, o pizza? ¿qué es? :)

Visto en "Epicurious Magazine"













Para dos pizzas individuales:

Ingredientes de la masa:

- 200 gr de harina de fuerza.
- 8 gr de levadura fresca.
- 2 cucharaditas de azúcar.
- 1 cucharadita de sal.
- Entre 125 y 135 ml de agua tibia.

Ingredientes para la cobertura:

- 2 latas de unos 800 gr de tomate de pera en conserva de muy buena calidad.
- 300 gr de mozzarella de búfala de calidad.
- Chile en copos y aceite de oliva para servir.



Preparación:

- Escurrir el jugo de los tomates y disponerlos dentro de un colador de rejilla mientras los rompemos con las manos y permitimos que suelten todo el líquido que sea posible. Sazonar con una pizca de sal y dejar que sigan escurriendo en el colador mientras preparamos la masa.

- Calentar el horno una hora antes a máxima temperatura y si disponéis de una piedra para pizza colocadla en la parte más baja del horno. En caso de que no tengáis piedra, colocad la bandeja de horno del revés en la parte más baja del aparato. La idea es que la bandeja haga las veces de placa/piedra y no tenga bordes que nos dificulten disponer la pizza sobre ella en el momento de hornearla.

- Introducir la harina, levadura desmenuzada, azúcar y sal en un bol. Añadir el agua poco a poco a la vez que amasamos y se va formando una bola que no se pegue a las manos. Puede que no os haga falta añadir todo el agua. Este proceso se simplifica mucho con una amasadora, si disponéis de una no lo dudéis ;)

- Trabajar durante unos diez minutos hasta que la masa se vea suave y elástica. Dividir la masa en dos y darles forma de bola. Cubrir con un paño y dejar reposar durante una media hora.

- Una vez pasado el tiempo de reposo de la masa, enharinar una pala de pizza o bandeja del revés (una vez más para no tener bordes que dificulten deslizar la pizza en el horno), estirar la masa lo más finamente posible aplastando una de las bolas de masa con la palma de la mano y comenzando a estirar hacia fuera a la vez que hacemos girar la masa, hasta que obtengamos un circulo muy fino de unos 25 cm de diámetro. Disponer la masa sobre la pala o bandeja enharinada y repartir la cuarta parte del queso sobre ella, seguir con la mitad del tomate que debemos poner como si fuesen pequeños pegotes para que quedan zonas sin cubrir y terminar con otra cuarta parte de queso. Repetir la operación con la otra bola de masa.

- Abrir el horno, que debe estar ardiendo y con mucho cuidado deslizar la pizza sobre la bandeja o piedra. Hornear durante unos 10 minutos, o hasta que se vean los bordes muy dorados y crujientes.

- Servir con el chile en copos espolvoreado y un chorro de aceite de oliva.