Croissants perdus a la pomme {y un libro maravilloso, de una mujer maravillosa}

jueves, 28 de abril de 2016




"Nunca se atrevería a decírselo por miedo a perder esos momentos compartidos, esas mañanas de domingo donde lo despertaba el ruido de sus tacones, pero a Javier no le había pasado desapercibida la mirada de Oriol. Sus gestos nerviosos, su torpeza al hablar con ella. Se debatía entre la añoranza de ser tres y el placer de ser dos. El placer de volver a ver sonreír a su madre y su resistencia a compartirla. Oriol le caía bien. La torpeza al hablar con ella contrastaba con la naturalidad con la que le hablaba a él cuando le contaba historias y le explicaba cosas sobre ingredientes, texturas, nombres exóticos y sabores que no se podía ni llegar a imaginar. Con él se convertía en un pirata navegando por mares de aguas calientes donde crecían flores con sabor a vainilla y donde colgaban de los árboles frutos tan grandes como cabezas. Oriol se los daba a probar en el obrador, sentado en una pequeña mesa improvisada que cada vez lo era menos de tantos ratos como pasaba en ella. Su madre hacía la vista gorda a las paradas en el camino tras la escuela y recibía con una disimulada sonrisa los pequeños dulces que Javier traía en una bolsa de papel..."

Este precioso texto no es mío, pertenece a Sonia, una mujer muy especial que conocí no hace demasiado tiempo a través de Instagram. No recuerdo quien vio primero a quien, pero lo que si tengo bien grabado en la mente, es que desde que la leí y vi los preciosos dulces que hace, me quedé enganchada a ella, por su buen hacer y la gran mujer que es.

Sonia, con el apoyo de las de las chicas de "Demodé", acaba de lanzarse a la maravillosa aventura de los libros y me siento muy afortunada de ser una de las personas a quien le hizo llegar un ejemplar y haber podido disfrutar de él casi en primicia. 
Quien me conoce sabe que para mi la cocina es un medio para viajar y expresar, ya sea a través de la fotografía, o lo que cada día me importa más, los textos, así pues el libro de Sonia no podía dejar de alegrar mis sentidos, tanto por sus lindas fotos, deliciosas recetas como por sus preciosos cuidados textos.









Hoy mi receta no es más que un medio para apoyar a una gran mujer y presentaos "Entre harinas y dulces caseros" y por eso, para que alguno de vosotros pueda disfrutar del trabajo de Sonia, voy a sortear un libro que estoy segura de que el afortunado ganador disfrutará. Solo tenéis que dejar un comentario mencionando que queréis participar en el sorteo en mi pagina de Facebook, dentro de este mismo post y el dia dos de mayo allí mismo anunciaré el nombre de la persona ganadora.
y por si no tenéis tanta fortuna, las chicas de "Demodé" hasta el diez de mayo, os hacen un descuento del 20% en la compra del libro. Solo tenéis que introducir el código "babelyentreharinas" y será vuestro.

¿Os vais a perder un tan lindo trabajo?





Y bueno, la receta que os traigo está muy lejos de las refinadas recetas que Sonia presenta en su libro, pero es dulce, es fácil, está buena y creo que os gustará... Os apuntáis a unos deliciosos "Croissants perdus a la pomme" o lo que es lo mismo, como aprovechar unos croissants duros y unas manzanas a punto de morir :)



Ingredientes:

- 4 croissants de la víspera, aunque si sois como yo... Eso nunca ocurrirá y serán frescos :)
- 2 manzanas peladas y cortadas en octavos.
- Un puñado de frambuesas.
- 2 huevos+1 yema.
- 60 gr de azúcar+1 cucharada.
- 60 ml de leche.
- 150 ml de nata.
- Almendra molida caramelizada y azúcar glas para decorar.





Preparación:

- Introducir las manzanas en una pequeña olla junto con unos 50 ml de agua y la cucharada de azúcar. Cocinar a fuego lento hasta que las manzanas se hayan ablandado y el agua evaporado. Reservar.

- En un bol, batir los huevos, junto con el azúcar, la leche y nata.

- Untar con un poco de mantequilla un plato hondo de unos 10cm que vaya al horno. Romper los croissants en pedazos irregulares y cubrir con la mitad la base del plato. disponer las manzanas reservadas y casi todas las frambuesas, reservando unas cuantas para decorar. repartir sobre la fruta el resto de croissants aplastando ligeramente el conjunto.

- Verter la crema de huevos y nata sobre los croissants y la fruta y dejar reposar durante una media hora, para que los croissants se hinchen. Precalentar el horno a 160º.

- Repartir las almendras caramelizadas sobre los croissants y hornear durante unos 30 minutos, o hasta que la crema haya cuajado.

- Servir templado con azúcar glas espolvoreado y las frambuesas reservadas.


¡Feliz día!